El edificio de la Casa Blanca comenzó a construirse el 13 de octubre de 1792 y se habitó en noviembre de 1800 por el presidente Adams y su esposa Abigail. En el momento en el que el presidente Thomas Jefferson se instaló en ella en 1801, se completaron la mayoría de sus habitaciones, y desde entonces ocupa la casa presidencial norteamericana.


James Madison fue el presidente durante la guerra de 1812. Las tropas británicas irrumpieron en la mansión. Después de la guerra, la casa fue reparada y la pintura blanca tapó los efectos del incendio. Debido a esto, el edificio pasó a llamarse la Casa Blanca.

El fantasma de Abraham Lincoln es una de las figuras que más se ha aparecido en los pasillos de la Casa Blanca. La reina Guillermina de Holanda se alojaba en la habitación de Lincoln cuando escuchó un golpe en la puerta. 

Ella la abrió y vio el fantasma del presidente americano. A sus gritos, tras los cuales de desmayó, acudió uno de sus secretarios que afirmó ver al fantasma de Lincoln ponerse las botas sentado en la cama. El presidente Roosevelt y su esposa también relataron en más de una ocasión sentir la presencia del fantasma de Lincoln.

Otro de los fantasmas que ha sido visto en la Casa Blanca ha sido el de la esposa del presidente Adams, Abigail, la primera presidenta que vivió en el edificio. Su presencia ha podido ser vista en la Sala de Oriente, llevando siempre un cesto de ropa. 

Otro fantasma que se ha visto es la de Dolley Madison, la cuidadora del jardín. A su muerte, hubo muchos presidentes que intentaron retirar el jardín, el Rose Garden, pero cada vez que se realizaban trabajos para ello aparecía su fantasma para evitarlo. Desde entonces, el Rose Garden se puede ver aún en la Casa Blanca.

Otro de los fantasmas que merodea la casa es el de Willie Lincoln, uno de los niños del presidente Lincoln, que murió mientras el presidente vivía en la Casa Blanca. A menudo se pueden oír sus pasos subiendo la escalera, o bien los botes de una pelota en el segundo piso.

Nadie sabrá si todo esto es cierto o no. Lo que está claro es que el nuevo inquilino, Barack Obama, vivirá muy cerca de ellos.

 
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